Ayer por la tarde me llegó un correo de un profesor de la Escuela informándome de que uno de nuestros estudiantes había fallecido atropellado por un coche.
Cuando vi la foto de Eduardo Valero Cayón en Google me dio mucha pena. Aunque no había hablado mucho con él, lo conocía de vista y de haberle dado clase, y era uno de esos estudiantes que "te cae bien" nada más verlo. Se veía que era buen chaval y la verdad es que me da mucha pena que estas cosas sucedan. Escribo este artículo como un pequeño homenaje.
La noticia de su fallecimiento salió publicada aquí.
También he visto un artículo de su club deportivo.
Esta noticia me recuerda cuando fallecieron Igor Medio y Carlos Redondo: Maldita carretera!
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lunes, 24 de mayo de 2010
domingo, 31 de enero de 2010
Nueve lunas

Hace tiempo que no actualizo el blog, supongo que me he ido cansando de la rutina. No obstante, uno de los motivos de escribir el blog era ir registrando los libros que iba leyendo (más que nada para no olvidarme de ellos).
El caso es que hace un mes o así terminé de leer el libro Nueve Lunas, de Gabriela Wiener.
Llegué al libro a través de una entrevista que hicieron en Radio 3 a su escritora, Gabriela Wiener, y me pareció bastante simpática la forma en que se expresaba.
El libro es una especie de novela en primera persona acerca del proceso de embarazo. En la promoción, dicen que es un anti-manual sobre el embarazo. La verdad que yo lo veo bastante recomendable para la gente que se embarca en ese tema, aunque solo sea para ver que no todo es tan bonito como lo pintan.
La escritora escribe varios blogs. Por ejemplo, uno sobre el libro que creo que no actualiza, otro sobre un libro de sexo anterior que llamaba sexografías y otro más reciente con diversas reflexiones titulado sin complejos.
Personalmente, no conozco a la escritora, pero me gusta la forma de afrontar esos temas "sin complejos". Aunque no leí todas las entradas de esos blogs, he ojeado unas cuantas y me gustaron.
Una de las que me llamó la atención es la que incluye los comentarios que algunas personas de Perú hacen sobre ella misma. Incluyo su propia reflexión:
Me pregunto por qué hay que ser sexy para hablar de sexo. Por qué eres puta por la misma razón. Por qué eres fea si eres india. Por qué las indias, las feas, las raras y las putas te ponen de mal humor.
Y ya puestos a seguir con la costumbre, incluyo un párrafo que he sacado del libro:
Siempre me ha sorprendido la cantidad de cosas que no quiero hacer y termino haciendo tanto como la cantidad de cosas que quiero hacer y no puedo.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Olas
Una de las cosas que más me gusta de vivir en Asturias es tener el mar cerca y poder ir de vez en cuando a dar un paseo por la playa, incluso en invierno, e incluso por la noche.
Además, en Asturias se pueden disfrutar de bonitas vistas desde los acantilados, viendo cómo rompen las olas contra las rocas. La verdad que me gusta disfrutar de esa posibilidad, por la vista de las olas en movimiento, y por el sonido que se produce.
El caso es que uno nunca sabe porqué le pueden gustar esos momentos, y a veces, intentando racionalizar las sensaciones, se intenta analizar cuál es el sentimiento que te producen y porqué te gusta ese momento.
A mí, esos momentos, mirando al mar, siempre me recuerdan un poco a la vida, con cosas buenas que vienen y se van, en continuo movimiento.
Sin embargo, el otro día, alguien me dijo que lo que le parecía interesante era la sensación de falta de libertad, como que el mar quería meterse en la tierra, pero las rocas no le dejaban.
En estas cosas tiendo a generalizar, y de lo que es una simple interpretación del mar, puedo llevarlo a una visión de la vida, o incluso de las parejas.
De esa forma, para mí la vida, y las parejas, son un continuo movimiento, una especie de negociación en búsqueda de un equilibrio que casi nunca se produce.
Pero según esa otra interpretación, la vida, y las parejas, pueden ser una continua búsqueda de libertad, donde uno siempre tiene que luchar contra las rocas para intentar hacer lo que quiere, o al menos tener la sensación de haber luchado por hacer lo que quiere.
Yo prefiero seguir viéndolo como un movimiento que va y viene, porque si lo veo como una lucha por la libertad, me agobio pensando que no lo voy a conseguir...porque ¿existe la libertad absoluta? ¿Cuántas veces las olas sobrepasan las rocas?
Además, en Asturias se pueden disfrutar de bonitas vistas desde los acantilados, viendo cómo rompen las olas contra las rocas. La verdad que me gusta disfrutar de esa posibilidad, por la vista de las olas en movimiento, y por el sonido que se produce.
El caso es que uno nunca sabe porqué le pueden gustar esos momentos, y a veces, intentando racionalizar las sensaciones, se intenta analizar cuál es el sentimiento que te producen y porqué te gusta ese momento.
A mí, esos momentos, mirando al mar, siempre me recuerdan un poco a la vida, con cosas buenas que vienen y se van, en continuo movimiento.
Sin embargo, el otro día, alguien me dijo que lo que le parecía interesante era la sensación de falta de libertad, como que el mar quería meterse en la tierra, pero las rocas no le dejaban.
En estas cosas tiendo a generalizar, y de lo que es una simple interpretación del mar, puedo llevarlo a una visión de la vida, o incluso de las parejas.
De esa forma, para mí la vida, y las parejas, son un continuo movimiento, una especie de negociación en búsqueda de un equilibrio que casi nunca se produce.
Pero según esa otra interpretación, la vida, y las parejas, pueden ser una continua búsqueda de libertad, donde uno siempre tiene que luchar contra las rocas para intentar hacer lo que quiere, o al menos tener la sensación de haber luchado por hacer lo que quiere.
Yo prefiero seguir viéndolo como un movimiento que va y viene, porque si lo veo como una lucha por la libertad, me agobio pensando que no lo voy a conseguir...porque ¿existe la libertad absoluta? ¿Cuántas veces las olas sobrepasan las rocas?
lunes, 13 de julio de 2009
Saber perder
La semana pasada terminé el libro Saber Perder de David Trueba. El libro lo compré porque escuché una entrevista a su autor en la radio y me pareció que podría ser interesante. Luego, tras comprarlo y empezar a leer las primeras 10 páginas estuve a punto de abandonarlo porque tiene un estilo que nunca había visto, en el que cuenta trozos de historia de adelante hacia atrás, con los diálogos camuflados dentro de los párrafos. Éso hace que la primera sensación que uno tiene es que es un tostón con mucho rollo y pocos diálogos. Pues todo lo contrario.
El libro está lleno de diálogos y es muy ameno de leer. Tanto, que cuando te enganchas, te vas metiendo dentro de la historia de los personajes y te da pena que se termine el libro. Desde luego, si hubiera otro libro similar o una segunda parte de éste, me lo compraría.
Y es que el libro habla de la vida cotidiana de una familia, con sus historias que parecen normales, pero que no lo son. Sus sentimientos y su deambular entre la sociedad en la que vivimos.
Una de las personas es un jugador de fútbol argentino fichado por un equipo español de primera categoría que vive una historia de amor. Otra, de un señor de mediana edad que se enamora de una sudamericana que cuida los niños de una vecina, y la última, de un abuelo de unos 70 años que se engancha con una prostituta africana.
Como ya dije, cuando te enganchas con las historias, los personajes parece que forman parte de tu entorno y te da pena que les pasen cosas malas. De hecho, las historias no terminan bien y desde el principio, parece claro que no iban a terminar bien. Pero uno no pierde la esperanza mientras lee el libro de que en una segunda parte, las cosas vayan a mejor. De hecho, yo creo que el libro no transmite un mensaje negativo ni pesimista, sino todo lo contrario.
Además, el libro pone en boca de sus personajes unos cuantos pensamientos que te hacen reflexionar. Como de costumbre destaco algunos:
El libro está lleno de diálogos y es muy ameno de leer. Tanto, que cuando te enganchas, te vas metiendo dentro de la historia de los personajes y te da pena que se termine el libro. Desde luego, si hubiera otro libro similar o una segunda parte de éste, me lo compraría.
Y es que el libro habla de la vida cotidiana de una familia, con sus historias que parecen normales, pero que no lo son. Sus sentimientos y su deambular entre la sociedad en la que vivimos.
Una de las personas es un jugador de fútbol argentino fichado por un equipo español de primera categoría que vive una historia de amor. Otra, de un señor de mediana edad que se enamora de una sudamericana que cuida los niños de una vecina, y la última, de un abuelo de unos 70 años que se engancha con una prostituta africana.
Como ya dije, cuando te enganchas con las historias, los personajes parece que forman parte de tu entorno y te da pena que les pasen cosas malas. De hecho, las historias no terminan bien y desde el principio, parece claro que no iban a terminar bien. Pero uno no pierde la esperanza mientras lee el libro de que en una segunda parte, las cosas vayan a mejor. De hecho, yo creo que el libro no transmite un mensaje negativo ni pesimista, sino todo lo contrario.
Además, el libro pone en boca de sus personajes unos cuantos pensamientos que te hacen reflexionar. Como de costumbre destaco algunos:
Si pudiéramos exponer a la luz las miserias de las personas, los errores, las torpezas, los crímenes, nos encontraríamos con la penuria más absoluta, la verdadera indignidad. Por suerte, [...] cada uno llevamos nuestra secreta derrota bien adentro, lo más lejos posible de la mirada de los demás. [...] Comprende lo duro que debe ser para una padre mostrar a su hijo la cara más lamentable, más vergonzosa. No se concibe que los hijos juzguen a sus padres, les deben demasiado.[...]
...prefieres que te llamen imbécil a que te digan que te quiero, por eso ahora te escribo: eres imbécil, amor mío, eres imbécil.
El fútbol es un deporte muy raro al que juegan unos eternos adolescentes descerebrados y millonarios pero que mueven una maquinaria que hace feliz a cientos de miles de descerebrados mucho menos favorecidos económicamente.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Adios a Lógica
Ayer estuvimos rellenando el Plan Docente para el próximo curso y por primera vez desde que entré de profesor en el año 1992 no voy a dar clase de Lógica.
La verdad que en los últimos años apenas daba clase, dedicándome solamente a la parte de Deducción Natural y dejando el resto en manos de otros compañeros.
El caso es que el próximo curso será el último en que se imparta la asignatura, dado que en el curso siguiente entrará previsiblemente el nuevo Plan de Estudios adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior.
En dicho Plan de Estudios no se prevé una asignatura en exclusiva para la lógica y todavía no está claro dónde van a impartirse esos conceptos, auque espero que sí se impartan.
Personalmente me da mucha pena, pero también pienso que la vida es así, las cosas cambian, y no es bueno aferrarse a lo viejo conocido siempre.
Muchas veces, por comodidad, los profesores tendemos a dar clase siempre de lo mismo y creo que mentalmente es un ejercicio sano ir cambiando de asignaturas y afrontando nuevos retos.
La verdad que en los últimos años apenas daba clase, dedicándome solamente a la parte de Deducción Natural y dejando el resto en manos de otros compañeros.
El caso es que el próximo curso será el último en que se imparta la asignatura, dado que en el curso siguiente entrará previsiblemente el nuevo Plan de Estudios adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior.
En dicho Plan de Estudios no se prevé una asignatura en exclusiva para la lógica y todavía no está claro dónde van a impartirse esos conceptos, auque espero que sí se impartan.
Personalmente me da mucha pena, pero también pienso que la vida es así, las cosas cambian, y no es bueno aferrarse a lo viejo conocido siempre.
Muchas veces, por comodidad, los profesores tendemos a dar clase siempre de lo mismo y creo que mentalmente es un ejercicio sano ir cambiando de asignaturas y afrontando nuevos retos.
martes, 17 de febrero de 2009
El fin de la soledad
El año pasado escribí un artículo sobre la soledad y las redes sociales en el que confesaba que una de las razones por las que escribía en el blog era para vencer la soledad.
Esta mañana, siguiendo una recomendación de twine, llegué a este artículo de Dolors Reig, en el que referencia un artículo de William Deresiewicz, titulado The End of SOlitude.
En el artículo, explica que estamos viviendo una época de convergencia entre la cámara, que ha creado una cultura de la celebridad, y el ordenador, que ha creado una cultura de la conectividad. De esa forma, uniendo conectividad y celebridad, el ser contemporáneo quiere ser reconocido y estar conectado. Vivimos en relación a otros, desapareciendo la soledad.
El artículo continúa desarrollando esa idea, haciendo un análisis de la soledad en otras épocas y de cómo en la actualidad, con las redes sociales disponibles, parece que ha desaparecido esa concepción de la soledad.
También habla de que la generación anterior (la mía) nos habíamos criado con la Televisión, y que para nosotros, el gran mal que había que evitar a toda costa era el aburrimiento. De esa forma, mientras que la generación de la TV ataca al aburrimiento, la generación Internet ataca la soledad.
Nosotros habíamos perdido la capacidad de estar ociosos, sin hacer nada, mientras que la nueva generación ha perdido la capacidad de estar solos.
Según él, dicha pérdida de la soledad implica por un lado, la pérdida de la capacidad de introspección, de examinarnos a nosotros mismos. También implica la capacidad de lectura reflexiva. Como él dice, hoy en día dedicar más de 5 minutos a leer una página Web parece excesivo.
El artículo continúa justificando que la soledad no es necesariamente mala:
También dice que la soledad no es fácil ni es para todo el mundo, y que incluso la soledad no es diplomática, ya que una actitud solitaria de una persona puede perjudicar a las otras personas que no quieren mantener dicha actitud.
Confieso que he leído ese artículo rápido y por encima, llegando a través de un sistema de redes sociales, y que incluso lo estoy promoviendo haciendo una crítica superficial en mi blog. Pero es lo que hay.
También es irónico que escribo este artículo sobre la soledad en una etapa en la que no me estoy prodigando mucho escribiendo en el blog. ¿Será porque ya no tengo esa sensación de soledad? ¿Será porque de repente he vuelto a tenerla y por éso vuelvo a escribir?
Esta mañana, siguiendo una recomendación de twine, llegué a este artículo de Dolors Reig, en el que referencia un artículo de William Deresiewicz, titulado The End of SOlitude.
En el artículo, explica que estamos viviendo una época de convergencia entre la cámara, que ha creado una cultura de la celebridad, y el ordenador, que ha creado una cultura de la conectividad. De esa forma, uniendo conectividad y celebridad, el ser contemporáneo quiere ser reconocido y estar conectado. Vivimos en relación a otros, desapareciendo la soledad.
El artículo continúa desarrollando esa idea, haciendo un análisis de la soledad en otras épocas y de cómo en la actualidad, con las redes sociales disponibles, parece que ha desaparecido esa concepción de la soledad.
También habla de que la generación anterior (la mía) nos habíamos criado con la Televisión, y que para nosotros, el gran mal que había que evitar a toda costa era el aburrimiento. De esa forma, mientras que la generación de la TV ataca al aburrimiento, la generación Internet ataca la soledad.
Nosotros habíamos perdido la capacidad de estar ociosos, sin hacer nada, mientras que la nueva generación ha perdido la capacidad de estar solos.
Según él, dicha pérdida de la soledad implica por un lado, la pérdida de la capacidad de introspección, de examinarnos a nosotros mismos. También implica la capacidad de lectura reflexiva. Como él dice, hoy en día dedicar más de 5 minutos a leer una página Web parece excesivo.
El artículo continúa justificando que la soledad no es necesariamente mala:
We are not merely social beings. We are each also separate, each solitary, each alone in our own room, each miraculously our unique selves and mysteriously enclosed in that selfhood.
También dice que la soledad no es fácil ni es para todo el mundo, y que incluso la soledad no es diplomática, ya que una actitud solitaria de una persona puede perjudicar a las otras personas que no quieren mantener dicha actitud.
Confieso que he leído ese artículo rápido y por encima, llegando a través de un sistema de redes sociales, y que incluso lo estoy promoviendo haciendo una crítica superficial en mi blog. Pero es lo que hay.
También es irónico que escribo este artículo sobre la soledad en una etapa en la que no me estoy prodigando mucho escribiendo en el blog. ¿Será porque ya no tengo esa sensación de soledad? ¿Será porque de repente he vuelto a tenerla y por éso vuelvo a escribir?
jueves, 29 de enero de 2009
Revolutionary Road y Steve Jobs
Esta jueves, mientras comía, leí en el periódico una reseña sobre el libro y la película Revolutionary Road. Casualmente, el día anterior había estado hablando de la película con Julio Rodríguez y el domingo pasado la había ido a ver al cine.
Últmamente reconozco que no escribo mucho en el blog, quizá por falta de tiempo, de ganas o simplemente porque no encuentro temas que me inspiren. Sin embargo, una de las razones por las que me planteé escribir un blog era registrar películas o libros que me gustasen, y esta entrada es justamente éso.
El libro no lo leí, pero por la crítica del periódico, tiene pinta de ser incluso más interesante que la película, ya que al parecer incluye conversaciones entre los protagonistas que en la peli no aparecen.
Sobre la peli, puedo decir que me parece que merece la pena. Te hace reflexionar sobre la vida y sobre las decisiones que se toman en diversos momentos. Como es lógico, cada uno que la vea sacará sus propias conclusiones. En mi caso, la conclusión es que sólo vivimos una vez y que a veces es necesario replantearse si la vida que uno lleva es la que realmente quiere llevar, y si no lo es, intentar cambiar.
Por supuesto, los cambios siempre meten miedo, y probablemente las decisiones nunca sean 100% correctas, pero posiblemente la vida consista en afrontar esos retos e intentar superarlos.
Julio me comentó que al parecer el actor que encarna el personaje de un matemático esquizofrénico está nominado al Oscar, de lo cual me alegro, porque en ciertos momentos destaca como lo mejor de la película.
En la misma conversación, Julio me recomendó este video de Steve Jobs sobre el tema de los cambios y las decisiones que se toman en la vida. Me parece muy bueno y se lo recomiendo a todo el mundo. Una de las citas del vídeo es:
Últmamente reconozco que no escribo mucho en el blog, quizá por falta de tiempo, de ganas o simplemente porque no encuentro temas que me inspiren. Sin embargo, una de las razones por las que me planteé escribir un blog era registrar películas o libros que me gustasen, y esta entrada es justamente éso.
El libro no lo leí, pero por la crítica del periódico, tiene pinta de ser incluso más interesante que la película, ya que al parecer incluye conversaciones entre los protagonistas que en la peli no aparecen.
Sobre la peli, puedo decir que me parece que merece la pena. Te hace reflexionar sobre la vida y sobre las decisiones que se toman en diversos momentos. Como es lógico, cada uno que la vea sacará sus propias conclusiones. En mi caso, la conclusión es que sólo vivimos una vez y que a veces es necesario replantearse si la vida que uno lleva es la que realmente quiere llevar, y si no lo es, intentar cambiar.
Por supuesto, los cambios siempre meten miedo, y probablemente las decisiones nunca sean 100% correctas, pero posiblemente la vida consista en afrontar esos retos e intentar superarlos.
Julio me comentó que al parecer el actor que encarna el personaje de un matemático esquizofrénico está nominado al Oscar, de lo cual me alegro, porque en ciertos momentos destaca como lo mejor de la película.
En la misma conversación, Julio me recomendó este video de Steve Jobs sobre el tema de los cambios y las decisiones que se toman en la vida. Me parece muy bueno y se lo recomiendo a todo el mundo. Una de las citas del vídeo es:
Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón
viernes, 8 de agosto de 2008
Pasiones Griegas
Ayer terminé el libro Pasiones Griegas de Roberto Ampuero.
De este escritor ya he leído Boleros en la Habana y Halcones de la noche y ambas me gustaron mucho.
Lo mejor es que el mismo Roberto Ampuero, tras leer la entrada de Boleros en la noche, me mandó un correo electrónico para recomendarme Pasiones Griegas.
No pude comprar el libro hasta que volví a Chile, porque en España no lo encontré. Luego, tras comprarlo, no lo leí hasta el verano, y ahora, me lo leí en prácticamente 2 días.
La verdad que Roberto Ampuero se está convirtiendo en uno de los escritores de los que más libros he leído (creo que del que más he leído es de David Lodge), y hasta ahora no me arrepiento de ninguno de sus libros.
En el caso de Pasiones Griegas, el libro plantea la historia de un esposo que busca a su mujer y describe las vivencias de ambos de forma separada, parecen casi 2 novelas en paralelo que acabarán encontrándose al final.
A diferencia de los otros libros de Ampuero que he leído, en este libro, tiene más importancia la parte de los sentimientos que la trama detectivesca, aunque también hay algo de ésta.
Como dije antes, el libro lo leí casi en 2 días, lo que indica que es un libro que se lee rápido y que te engancha. Además, el protagonista plantea algunos pensamientos que te hacen reflexionar sobre las parejas (la hija repite varias veces el lema: "las parejas duran más que el amor"). En definitiva, que me gustó y lo recomiendo.
Como suelo hacer, incluyo una cita del libro:
De este escritor ya he leído Boleros en la Habana y Halcones de la noche y ambas me gustaron mucho.
Lo mejor es que el mismo Roberto Ampuero, tras leer la entrada de Boleros en la noche, me mandó un correo electrónico para recomendarme Pasiones Griegas.
No pude comprar el libro hasta que volví a Chile, porque en España no lo encontré. Luego, tras comprarlo, no lo leí hasta el verano, y ahora, me lo leí en prácticamente 2 días.
La verdad que Roberto Ampuero se está convirtiendo en uno de los escritores de los que más libros he leído (creo que del que más he leído es de David Lodge), y hasta ahora no me arrepiento de ninguno de sus libros.
En el caso de Pasiones Griegas, el libro plantea la historia de un esposo que busca a su mujer y describe las vivencias de ambos de forma separada, parecen casi 2 novelas en paralelo que acabarán encontrándose al final.
A diferencia de los otros libros de Ampuero que he leído, en este libro, tiene más importancia la parte de los sentimientos que la trama detectivesca, aunque también hay algo de ésta.
Como dije antes, el libro lo leí casi en 2 días, lo que indica que es un libro que se lee rápido y que te engancha. Además, el protagonista plantea algunos pensamientos que te hacen reflexionar sobre las parejas (la hija repite varias veces el lema: "las parejas duran más que el amor"). En definitiva, que me gustó y lo recomiendo.
Como suelo hacer, incluyo una cita del libro:
Era cierto que el amor y la nostalgia no conocían deslindes claros, y que lo primero podía desembocar imperceptiblemente en lo otro. Tenía colegas que seguían con sus mujeres de toda la vida por miedo a vivir sin ellas, no porque las amasen, y otros que continuaban junto a la persona que no amaban porque les parecía titánico comenzar a acumular recuerdos con una nueva. El amor se sustentaba en el presente y el futuro, y los matrimonios en el pasado. Iniciar un nuevo matrimonio implicaba partir de cero con la memoria común, tener que contar ad ovo toda la epopeya de tu vida, elaborar desde los cimientos una nueva narrativa. El prolongado silencio de Fabiana, su historia personal hecha jirones, su dolor ubicado en un ayer indeleble, todo aquello la apartaba de
él, y a él, a su vez, lo despojaba de la posibilidad de disfrutar la vida como lo hacía ahora, de forma simple, natural, irresponsable. A lo mejor una conciencia excesivamente lúcida destruía la felicidad y la sensualidad, e instalaba demasiados obstáculos en la vida, de por sí tortuosa y espinuda, se dijo.
sábado, 19 de julio de 2008
El divorcio que nos une
Ayer terminé de leer el libro El Divorcio que nos une de Eva Bach Cobacho y Cecilia Martí Valverde. Me gustó el enfoque del libro, ofreciendo una visión realista sobre el tema del divorcio y describiendo algunas de las fases por las que se pasa, especialmente cuando hay niños involucrados. El libro se lee rápidamente, prácticamente del tirón, por lo que me parece una lectura muy recomendable.
Incluyo una cita:
Incluyo una cita:
Sobre las separaciones en abstracto se pueden decir muchas cosas...Ante una separación concreta, cercana, con nombres y apellidos, es mejor callar, tender una mano si se puede, y no meter las narices donde no nos corresponde. ¿Quienes somos nosotros para opinar, para manosear lo que pertenece a la intimidad de la pareja?
A veces pensamos que las parejas se separan a la ligera, que no aguantan nada, pero, al menos en las separaciones que yo conozco, ligereza hay muy poca y dolor mucho. Cada persona lo manifiesta a su modo, algunos es verdad que ni siquiera lo manifiestan, pero haberlo haylo.
Cuando una persona se separa, se queda muchas veces con una casa vacía, un corazón roto y la soledad por única compañera. A quien no lo ha vivido en primera persona o le ha tocado muy cerca, se le hace muy difícil imaginar lo que representa ese momento. Su parte del armario vacía, su colonia o su albornoz que ya no están en el baño, su lugar en la mesa desierto...Diez, quince, veinte...años de tu vida saliendo por la puerta en unas cuantas cajas de mudanza que se llevan lo que ya nunca podrá ser y dejan a su paso un puñado de ilusiones rotas.
Y lo peor no es ésto. Lo que te rompe de verdad el alma es llegar a casa y que te reciba una fría e ingrata oscuridad. Las luces apagadas, los juguetes recogidos, el silencio que lo inunda todo, las camas vacías de los niños los fines de semana que no están contigo, la desazón de cada verano cuando se van un mes seguido con su padre -o con su madre-...con el tiempo lo acabas asumiendo, pero nunca te acostumbras del todo a algo que en el fondo parece ir contra natura.
"Si supieras cuánto echo de menos el beso de buenas noches a mi hija, despertarla cada mañana para ir al colegio...", me decía una vez un padre con gran tristeza.
¿Y sabes una cosa? Da lo mismo que seas el que se queda o el que se va, el que permanece en el hogar o el que lo abandona. El dolor no hace distinciones.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Día del padre 2008
Este año he disfrutado del día del padre de una manera muy especial. Llevo 3 días con los peques, dedicado íntegramente a estar con ellos, y estoy encantado. Ojalá pueda seguir disfrutando otros años como he tenido la oportunidad de hacer este año.
Personalmente, no soy nada amigo de los "días de X" (sea X el padre, la madre, la mujer trabajadora, etc. etc. etc.) porque creo que lo importante es el día a día. Pero a veces, hay fechas que coinciden con ciertas circunstancias que te hacen reflexionar sobre tu vida. Y hoy ha sido una de ellas.
Personalmente, no soy nada amigo de los "días de X" (sea X el padre, la madre, la mujer trabajadora, etc. etc. etc.) porque creo que lo importante es el día a día. Pero a veces, hay fechas que coinciden con ciertas circunstancias que te hacen reflexionar sobre tu vida. Y hoy ha sido una de ellas.
domingo, 25 de noviembre de 2007
La soledad y las redes sociales
Hace poco hice un artículo sobre algunas razones por las que escribo el blog. Además de esas razones, hablando con otra persona encontré otra razón que a lo mejor no es fácil confesar o que no todo el mundo puede compartir. Y es la soledad.
Creo que en la sociedad actual, especialmente con el ritmo de vida que llevamos, mucha gente se encuentra sola y necesita algún sitio donde descargar lo que piensan o desahogarse.
Por supuesto, generalizar es siempre peligroso, y además la soledad no es algo sencillo. Porque muchas veces podemos estar rodeados de gente, y sin embargo, necesitamos comunicarnos con algo o alguien que no es ninguna de esas personas que nos rodea en ese momento. Y por éso, mucha gente, aunque no lo reconozcan, escriben un blog o participan en otras muchas actividades sociales de la Web, con el fin de comunicarse con alguien. Ese "alguien" no tiene porqué ser necesariamente una persona física, puede ser la propia Internet o la comunidad para la que escriben.
En fin, es una idea que se me ha pasado por la cabeza y que incluso me daba un poco de verguenza escribir, pero creo que hay algo de éso en la popularidad de los blogs, los foros de discusión, las críticas de productos, y todos esos sitios que se han englobado en la Web 2.0.
Por si acaso alguien se siente ofendido, decir que no es una crítica (me estaría criticando a mi mismo) sino una observación sobre el tema, y que no creo que sea necesariamente malo. De hecho, al participar en estas actividades aumentamos nuestras posibilidades de comunicarnos y de romper un poco ese sentimiento de soledad.
Creo que en la sociedad actual, especialmente con el ritmo de vida que llevamos, mucha gente se encuentra sola y necesita algún sitio donde descargar lo que piensan o desahogarse.
Por supuesto, generalizar es siempre peligroso, y además la soledad no es algo sencillo. Porque muchas veces podemos estar rodeados de gente, y sin embargo, necesitamos comunicarnos con algo o alguien que no es ninguna de esas personas que nos rodea en ese momento. Y por éso, mucha gente, aunque no lo reconozcan, escriben un blog o participan en otras muchas actividades sociales de la Web, con el fin de comunicarse con alguien. Ese "alguien" no tiene porqué ser necesariamente una persona física, puede ser la propia Internet o la comunidad para la que escriben.
En fin, es una idea que se me ha pasado por la cabeza y que incluso me daba un poco de verguenza escribir, pero creo que hay algo de éso en la popularidad de los blogs, los foros de discusión, las críticas de productos, y todos esos sitios que se han englobado en la Web 2.0.
Por si acaso alguien se siente ofendido, decir que no es una crítica (me estaría criticando a mi mismo) sino una observación sobre el tema, y que no creo que sea necesariamente malo. De hecho, al participar en estas actividades aumentamos nuestras posibilidades de comunicarnos y de romper un poco ese sentimiento de soledad.
viernes, 23 de noviembre de 2007
Broken English
Ayer acudí de nuevo a la nueva edición del Festival de Cine de Gijón. Un evento que se está convirtiendo en un clásico en mi agenda ya que llevo unos cuantos años acudiendo y hasta ahora nunca me decepciona.
Lamentablemente, ayer intenté ir a la Gala de Inauguración pero cuando llegué se habían acabado las entradas. Así que tuve que esperar hasta la sesión de las 22h para ver una película.
Elegí Broken English y acerté. La película es del tipo de películas que me gustan, sencillas, sin efectos especiales, con un guión que te hace pensar y unos actores que hacen bien su papel.
La protagonista es una neoyorquina de 30 años que no tiene suerte para encontrar pareja y encuentra a un francés que está de visita en Nueva York. Tiene una amiga que todo el mundo piensa que tiene un matrimonio perfecto, pero que son todo apariencias y realmente hace aguas. Lo bueno de la peli es la ambientación realista que hace que muchas situaciones parezcan familiares.
La sensación final es que la vida es muy corta y que hay que aprovecharla mientras se pueda. También que es difícil encontrar la pareja perfecta y que cuando todo parece perfecto, puede no serlo. Yo creo que es una de las condiciones del ser humano, nunca estamos a gusto con lo que tenemos, y cuando tenemos una cosa, queremos otra distinta. Ah!, y otra posible conclusión es que a veces podemos encontrar lo que buscamos en el momento más inesperado.
En resumen, una película que recomiendo, que puede ser interesante a la gente que le apetezca ver cine sin aspiraciones de grandeza, que refleje las preocupaciones de la vida cotidiana.
Lamentablemente, ayer intenté ir a la Gala de Inauguración pero cuando llegué se habían acabado las entradas. Así que tuve que esperar hasta la sesión de las 22h para ver una película.
Elegí Broken English y acerté. La película es del tipo de películas que me gustan, sencillas, sin efectos especiales, con un guión que te hace pensar y unos actores que hacen bien su papel.
La protagonista es una neoyorquina de 30 años que no tiene suerte para encontrar pareja y encuentra a un francés que está de visita en Nueva York. Tiene una amiga que todo el mundo piensa que tiene un matrimonio perfecto, pero que son todo apariencias y realmente hace aguas. Lo bueno de la peli es la ambientación realista que hace que muchas situaciones parezcan familiares.
La sensación final es que la vida es muy corta y que hay que aprovecharla mientras se pueda. También que es difícil encontrar la pareja perfecta y que cuando todo parece perfecto, puede no serlo. Yo creo que es una de las condiciones del ser humano, nunca estamos a gusto con lo que tenemos, y cuando tenemos una cosa, queremos otra distinta. Ah!, y otra posible conclusión es que a veces podemos encontrar lo que buscamos en el momento más inesperado.
En resumen, una película que recomiendo, que puede ser interesante a la gente que le apetezca ver cine sin aspiraciones de grandeza, que refleje las preocupaciones de la vida cotidiana.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Perder el tiempo
Ayer acabé en una conversación en la que salió el tema de perder el tiempo. Y estuve toda la noche dándole vueltas a qué es perder el tiempo y sobre todo, a cuándo se puede distinguir entre perder el tiempo o invertirlo.
Y es que creo que muchas veces hacemos cosas que pueden parecer pérdidas de tiempo porque no tienen un beneficio a corto plazo o peor, porque parece que no tienen ningún beneficio. Y sin embargo, a la larga, comprobamos que sí que lo tienen.
Un ejemplo es hacer deporte: acabo de venir de la piscina, algo que llevo haciendo los últimos años con cierta asiduidad. Y aunque a corto plazo puede parecer que es perder el tiempo, a la larga creo que tiene bastantes beneficios.
Otro ejemplo sería salir a tomar algo. Cuando uno está metido en mil batallas y cosas a resolver, y no digamos cuando se tienen hijos, es fácil acabar dejando de lado cosas tan simples como salir de vez en cuando a tomar algo con los amigos. Y sin embargo, a la larga, creo que se trabaja mejor si se hacen ese tipo de cosas, porque la mente se relaja, y al día siguiente, incluso parece que los problemas se ven de otra forma.
Como los ejemplos anteriores, se me ocurren un montón más, y creo que son bastante obvios para escribirlos.
El caso es que muchas veces echamos la culpa a no querer perder el tiempo, para dejar de hacer ciertas cosas, cuando en realidad, lo que estaríamos haciendo es invertir el tiempo. O si no invertimos el tiempo, por lo menos, lo disfrutamos, que nunca viene mal.
Y es que creo que muchas veces hacemos cosas que pueden parecer pérdidas de tiempo porque no tienen un beneficio a corto plazo o peor, porque parece que no tienen ningún beneficio. Y sin embargo, a la larga, comprobamos que sí que lo tienen.
Un ejemplo es hacer deporte: acabo de venir de la piscina, algo que llevo haciendo los últimos años con cierta asiduidad. Y aunque a corto plazo puede parecer que es perder el tiempo, a la larga creo que tiene bastantes beneficios.
Otro ejemplo sería salir a tomar algo. Cuando uno está metido en mil batallas y cosas a resolver, y no digamos cuando se tienen hijos, es fácil acabar dejando de lado cosas tan simples como salir de vez en cuando a tomar algo con los amigos. Y sin embargo, a la larga, creo que se trabaja mejor si se hacen ese tipo de cosas, porque la mente se relaja, y al día siguiente, incluso parece que los problemas se ven de otra forma.
Como los ejemplos anteriores, se me ocurren un montón más, y creo que son bastante obvios para escribirlos.
El caso es que muchas veces echamos la culpa a no querer perder el tiempo, para dejar de hacer ciertas cosas, cuando en realidad, lo que estaríamos haciendo es invertir el tiempo. O si no invertimos el tiempo, por lo menos, lo disfrutamos, que nunca viene mal.
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lunes, 22 de octubre de 2007
Millions of Women are Waiting to Meet You
Ayer terminé de leer el libro Millions of Women are Waiting to Meet You, de Sean Thomas, otro libro más que compré en mi viaje a Irlanda.
El libro trata de un periodista al que le encargan realizar un reportaje sobre las citas a través de Internet. Cada capítulo está más o menos dedicado a un tipo de cita, que adorna con recuerdos de experiencias pasadas. Al principio me enganché bastante bien con el libro y coincidía con algunas de las cosas que decía, sin embargo, a medida que leía, cada vez me iba creyendo menos el personaje y el último capítulo, sobre bodas, no me convenció.
En cualquier caso, es una lectura agradable, sin mayores pretensiones, que de vez en cuando sirve para reflexionar un poco sobre las relaciones humanas.
Como de costumbre, pondré algún párrafo del libro:
El libro trata de un periodista al que le encargan realizar un reportaje sobre las citas a través de Internet. Cada capítulo está más o menos dedicado a un tipo de cita, que adorna con recuerdos de experiencias pasadas. Al principio me enganché bastante bien con el libro y coincidía con algunas de las cosas que decía, sin embargo, a medida que leía, cada vez me iba creyendo menos el personaje y el último capítulo, sobre bodas, no me convenció.
En cualquier caso, es una lectura agradable, sin mayores pretensiones, que de vez en cuando sirve para reflexionar un poco sobre las relaciones humanas.
Como de costumbre, pondré algún párrafo del libro:
The Internet is a revolution, a whole new way for people to interact, an astonishing advance in socialisation. It's more important than the phone, maybe as important as print or writing. Like those other inventions, it can and will be used for evil, for bad things; but the potential it has to add to human happiness is virtually limitless, too.
But what about online-dating in particular? [...] We all want to fall in love, we all need to fall in love, we are all expressly designed to fall in love: the medium is almost irrelevant, as long as it works. Put it another way: when you are looking for love you are shooting for the moon. Who cares if you get there in a gondola, or in a minicab? Just get there.
viernes, 19 de octubre de 2007
XML en el Master
Acabo de finalizar las sesiones dedicadas a XML en la nueva edición del Master de Ingeniería Web. Este año tengo la sensación de que conozco más a algunos de los alumnos, aunque hay otros a los que apenas recuerdo o que vienen de otros sitios. A pesar de éso, el formato de la clase, con 40 super-ordenadores conectados a Internet en una sala sin aire acondicionado, no me acaba de convencer y es difícil conseguir un ritmo adecuado en el que vayan haciendo los ejercicios que propongo.
Esta tarde decidí pasármelo bien dando la clase, y aunque dije un montón de tonterías, creo que entendieron más o menos lo que quería explicar, dentro de las posibilidades de ser un viernes caluroso por la tarde.
Así logré rematar un poco mejor la semana, ya que se me hizo bastante cuesta arriba por la cantidad de temas que tenía (y me temo que sigo teniendo) pendientes.
Por otro lado, esta mañana participé en una reunión en la que alguien dijo algo que me pareció injusto, y me mosqueé bastante. Reconozco que mi reacción igual fue desproporcionada, pero la verdad que luego quedé más a gusto por decir lo que pensaba. Es que si hay algo que no soporto es que la gente tenga ideas preconcebidas y no escuchen. Quizás por ese incidente, por la tarde, dando clase, decidí que lo mejor era disfrutar de la enseñanza, que es por lo que realmente me pagan y de lo que siempre tuve vocación.
Esta tarde decidí pasármelo bien dando la clase, y aunque dije un montón de tonterías, creo que entendieron más o menos lo que quería explicar, dentro de las posibilidades de ser un viernes caluroso por la tarde.
Así logré rematar un poco mejor la semana, ya que se me hizo bastante cuesta arriba por la cantidad de temas que tenía (y me temo que sigo teniendo) pendientes.
Por otro lado, esta mañana participé en una reunión en la que alguien dijo algo que me pareció injusto, y me mosqueé bastante. Reconozco que mi reacción igual fue desproporcionada, pero la verdad que luego quedé más a gusto por decir lo que pensaba. Es que si hay algo que no soporto es que la gente tenga ideas preconcebidas y no escuchen. Quizás por ese incidente, por la tarde, dando clase, decidí que lo mejor era disfrutar de la enseñanza, que es por lo que realmente me pagan y de lo que siempre tuve vocación.
martes, 9 de octubre de 2007
Mataharis
El domingo me fui a Madrid para poder asistir ayer a una reunión que comentaré en el siguiente artículo. Aunque Madrid no me apasiona precisamente, reconozco que lo mejor que tiene es la tremenda oferta cultural que permite que los que vamos esporadicamente podamos aprovechar a hacer cosas que en nuestras ciudades no tenemos.
Una de esas cosas es ir a pelis en versión original. Esta vez, el dueño del Hostal Alaska, donde me alojé y que recomiendo, me dijo que los Cines Ideal (que estaban casi al lado) ofrecían ese tipo de pelis.
Me acerqué y elegí Mataharis, de Icíar Bolláin. La elección estuvo motivada por una entrevista que escuché en la radio cuando presentó la película en el Festival de cine de San Sebastián. Me gustó el argumento y el planteamiento...hablar sobre las relaciones y las parejas, a través de la vida de 3 mujeres detectives.
Y la película consiste precisamente en éso, en 3 historias de 3 mujeres, mezcladas con alguna otra historia, que todas te hacen pensar un poco sobre las relaciones de pareja y la vida en general. Personalmente, me gustó la peli y se la recomendaría a cualquier persona que tenga algo de interés por estos temas (que yo creo que en el fondo a todo el mundo le interesan). De todas formas, no se la recomendaría al que piense que va a encontrarse una peli policíaca o de acción...no, la peli no va de éso.
Aparte de que las historias están bastante bien, me gustó mucho la aparición de Rosendo en un concierto dentro de la peli. Qué grande!
Una de esas cosas es ir a pelis en versión original. Esta vez, el dueño del Hostal Alaska, donde me alojé y que recomiendo, me dijo que los Cines Ideal (que estaban casi al lado) ofrecían ese tipo de pelis.
Me acerqué y elegí Mataharis, de Icíar Bolláin. La elección estuvo motivada por una entrevista que escuché en la radio cuando presentó la película en el Festival de cine de San Sebastián. Me gustó el argumento y el planteamiento...hablar sobre las relaciones y las parejas, a través de la vida de 3 mujeres detectives.
Y la película consiste precisamente en éso, en 3 historias de 3 mujeres, mezcladas con alguna otra historia, que todas te hacen pensar un poco sobre las relaciones de pareja y la vida en general. Personalmente, me gustó la peli y se la recomendaría a cualquier persona que tenga algo de interés por estos temas (que yo creo que en el fondo a todo el mundo le interesan). De todas formas, no se la recomendaría al que piense que va a encontrarse una peli policíaca o de acción...no, la peli no va de éso.
Aparte de que las historias están bastante bien, me gustó mucho la aparición de Rosendo en un concierto dentro de la peli. Qué grande!
viernes, 3 de agosto de 2007
Las etiquetas y la vida misma
Desde hace un año aproximadamente me he interesado mucho por los sistemas de etiquetado colaborativo (collaborative tagging) y su relación con la web semántica. He leído un montón de artículos e incluso he encargado trabajos en los cursos de doctorado sobre el tema.
Todo ello está muy relacionado con el concepto de folksonomía y su relación (a veces oposición) al concepto de ontología.
Pero por otro lado, también hace tiempo que tengo ciertas dudas existenciales sobre las etiquetas basadas en mi experiencia personal.
El caso es que en mi pasado rockero, recuerdo que era muy habitual que los periodistas buscasen etiquetas para clasificar grupos y estilos musicales. Así nos intentaban encasillar en Grunge, Punk rock, Funky metal, o lo que fuese. Ya puestos incluso se inventaban etiquetas o movimientos como "Xixon sound" o similares. Y los grupos casi nunca estábamos de acuerdo con esas etiquetas porque de alguna forma nos limitaban la creatividad. Porque en nuestro caso, y supongo que en el de muchos otros, unas canciones podían ser típicas "grunge", pero otras podían ser "garaje-rock" o miles de otros estilos y combinaciones...
El caso es que poner etiquetas a las cosas siempre tiene una implicación de encasillamiento y de limitación de la creatividad que puede ser peligrosa.
Otro ejemplo de la vida es la etiqueta "amigos". Es la típica etiqueta que puede tener miles de connotaciones, como pueden ser "conocidos", "amigos compañeros de trabajo", "amigos de la infancia", "amigos de toda la vida", "amigos virtuales", "confidentes", "amigos íntimos", "amigos con derecho a roce", etc., etc. Y cuando un par de personas se declaran sólo "amigos", ¿cuál de los significados se aplica?
Dándole vueltas a esos problemas, cuesta trabajo ver cómo desarrollar sistemas que puedan manejar etiquetas ambigüas como la anterior. Es posible que los algoritmos que se desarrollan basacos en inteligencia colectiva lo consigan, pero tendrán que hilar muy fino para no caer en simplificaciones peligrosas.
Edito este artículo para poner un enlace a un dibujo de Javier Rodríguez que ilustra el contenido de este artículo. Como dice él: a principios de esta década había más etiquetas que grupos musicales...
Todo ello está muy relacionado con el concepto de folksonomía y su relación (a veces oposición) al concepto de ontología.
Pero por otro lado, también hace tiempo que tengo ciertas dudas existenciales sobre las etiquetas basadas en mi experiencia personal.
El caso es que en mi pasado rockero, recuerdo que era muy habitual que los periodistas buscasen etiquetas para clasificar grupos y estilos musicales. Así nos intentaban encasillar en Grunge, Punk rock, Funky metal, o lo que fuese. Ya puestos incluso se inventaban etiquetas o movimientos como "Xixon sound" o similares. Y los grupos casi nunca estábamos de acuerdo con esas etiquetas porque de alguna forma nos limitaban la creatividad. Porque en nuestro caso, y supongo que en el de muchos otros, unas canciones podían ser típicas "grunge", pero otras podían ser "garaje-rock" o miles de otros estilos y combinaciones...
El caso es que poner etiquetas a las cosas siempre tiene una implicación de encasillamiento y de limitación de la creatividad que puede ser peligrosa.
Otro ejemplo de la vida es la etiqueta "amigos". Es la típica etiqueta que puede tener miles de connotaciones, como pueden ser "conocidos", "amigos compañeros de trabajo", "amigos de la infancia", "amigos de toda la vida", "amigos virtuales", "confidentes", "amigos íntimos", "amigos con derecho a roce", etc., etc. Y cuando un par de personas se declaran sólo "amigos", ¿cuál de los significados se aplica?
Dándole vueltas a esos problemas, cuesta trabajo ver cómo desarrollar sistemas que puedan manejar etiquetas ambigüas como la anterior. Es posible que los algoritmos que se desarrollan basacos en inteligencia colectiva lo consigan, pero tendrán que hilar muy fino para no caer en simplificaciones peligrosas.
Edito este artículo para poner un enlace a un dibujo de Javier Rodríguez que ilustra el contenido de este artículo. Como dice él: a principios de esta década había más etiquetas que grupos musicales...
domingo, 15 de julio de 2007
No pulses el botón rojo
Esta tarde pensaba en que en algún momento alguien me había dicho que si en una página ponías un botón rojo diciendo a la gente que no lo pulsase, seguro que la gran mayoría acabarían pulsándolo.
Busqué un poquito en Google y encontré este juego (que se repite en otros cuantos sitios más, y que no sé cuál de ellos es el original). Tienen su gracia los mensajitos, aunque no pasé de uno en el que muestra un montón de botones rojos...
De todos los enlaces elegí éste, porque viene a través de la página de un tal Cliff Pickover, que no conocía de nada, pero que parece que tiene un montón de libros curiosos.
Sobre lo del botón rojo, supongo que hay algún trasfondo psicológico en el tema y que los seres humanos somos así, basta que haya algo que sabemos que no debemos hacer, para que lo acabemos haciendo.
Busqué un poquito en Google y encontré este juego (que se repite en otros cuantos sitios más, y que no sé cuál de ellos es el original). Tienen su gracia los mensajitos, aunque no pasé de uno en el que muestra un montón de botones rojos...
De todos los enlaces elegí éste, porque viene a través de la página de un tal Cliff Pickover, que no conocía de nada, pero que parece que tiene un montón de libros curiosos.
Sobre lo del botón rojo, supongo que hay algún trasfondo psicológico en el tema y que los seres humanos somos así, basta que haya algo que sabemos que no debemos hacer, para que lo acabemos haciendo.
miércoles, 11 de julio de 2007
Momentos
Alguien dijo alguna vez "La vida no se mide por el numero de respiraciones que tomamos, sino por los momentos que nos dejan sin respiración". No tengo ni idea de quién es, pero la comparto bastante.
Aunque alguien podría entender la frase como que hay que pasarse la vida haciendo puenting o lanzándose en paracaídas todos los días, yo prefiero entenderla como que hay que aprovechar para conocer gente interesante...y cuánta gente hay interesante que uno puede tener cerca y no darse cuenta!
Bueno, si algún lector sabe de quién es la frase, se admiten comentarios!
Aunque alguien podría entender la frase como que hay que pasarse la vida haciendo puenting o lanzándose en paracaídas todos los días, yo prefiero entenderla como que hay que aprovechar para conocer gente interesante...y cuánta gente hay interesante que uno puede tener cerca y no darse cuenta!
Bueno, si algún lector sabe de quién es la frase, se admiten comentarios!
domingo, 3 de junio de 2007
How to be good
Hace 2 días, finalicé el libro How to be good, de Nick Hornby. Es una de esas novelas en tono de humor que se pueden leer casi de un tirón. Al principio, me enganché bastante bien con la trama, pero hacia la mitad me empecé a cansar y estuve a punto de no terminarla.
La novela está contada en primera persona por una doctora, de mediana edad con 2 hijos, que confiesa a su marido que está teniendo un amante, y que éste, en lugar de tomárselo mal, sufre una especie de conversión y decide ser bueno y mejorar el mundo.
La novela cuenta un poco las cavilaciones de la mujer sobre las parejas, los matrimonios, los hijos y el mundo en general. Algunas escenas y algunas cavilaciones me parecieron muy interesantes, aunque llega un momento que se hace un poco repetitiva.
Como de costumbre, marqué algunos fragmentos para poner en este blog. El primero es una breve descripción de su hijo menor, Tom:
El segundo es una reflexión, tras descubrir lo mucho que sufría su hija de ocho años por la muerte de un familiar y de un gato:
La novela está contada en primera persona por una doctora, de mediana edad con 2 hijos, que confiesa a su marido que está teniendo un amante, y que éste, en lugar de tomárselo mal, sufre una especie de conversión y decide ser bueno y mejorar el mundo.
La novela cuenta un poco las cavilaciones de la mujer sobre las parejas, los matrimonios, los hijos y el mundo en general. Algunas escenas y algunas cavilaciones me parecieron muy interesantes, aunque llega un momento que se hace un poco repetitiva.
Como de costumbre, marqué algunos fragmentos para poner en este blog. El primero es una breve descripción de su hijo menor, Tom:
He is a disconcerting child, Tom - he's quiet on the uptake, direct to the point of being rude. He has the personality of a child prodigy, but no discernible talent.
El segundo es una reflexión, tras descubrir lo mucho que sufría su hija de ocho años por la muerte de un familiar y de un gato:
It seems to me now that the plain state of being human is dramatic enough for anyone; you don't need to be a heroin addict or a performance poet to experience extremity. You just have to love someone.
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