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lunes, 13 de diciembre de 2010

Multimillonarios por Accidente

Hace ya casi un mes que terminé el libro Multimillonarios por accidente de Ben Mezrich. Que lleva el subtítulo: "El nacimiento de Facebook, una historia de sexo, dinero, talento y traición.

El libro me enganchó y lo leí prácticamente de seguido. Seguramente, porque la historia que cuenta me interesa personalmente, o porque el escritor utiliza un estilo muy ameno. Se supone que parte de hechos reales y luego se dedica a adornar esos hechos dándoles contexto con cosas que seguramente se las inventa, pero que le dan un aire más novelesco.

A partir del libro, se ha realizado la película La red social que tengo ganas de ver, pero que no he tenido tiempo todavía. Imagino que tras leer el libro me decepcionará, pero bueno, intentaré verla en cuanto tenga oportunidad.

Según el autor del libro, Marck Zuckerberg (el principal protagonista) no se quiso entrevistar con él. Al parecer, se ha sacado reciéntemente una biografía más autorizada titulada The facebook effect (si tengo oportunidad, intentaré leerlo).

Como el lector suspicaz habrá podido ver, los enlaces a los 2 libros son enlaces dentro de facebook. Lo hice a propósito para comentar una cosa que me está empezando a preocupar, y es la posible sustitución de la Web pública y abierta, por la plataforma social Facebook, privada y cerrada.

Personalmente, soy usuario de facebook y de hecho, confieso que he pasado ayer y hoy bastante pendiente de facebook al haber subido varias fotos de mi último viaje y andar mirando si alguien comentaba y tal. También he perdido el tiempo cotilleando las fotos y otra información de amigos y conocidos, o incluso de amigos de amigos a los que no conocía. Reconozco que engancha y entiendo el éxito que está teniendo.

Sin embargo, facebook es una empresa privada, con una gente que se está lucrando con el invento, y con una plataforma propietaria que funciona muy bien, pero que no es abierta ni estándar. Me preocupa que se vaya extendiendo tanto su uso, que acabe reemplazando a las páginas web normales.

En ese sentido, me uno al Open Web Movement, de David Siegel, que explica mejor que yo el problema de que facebook acabe reemplazando a nuestras queridísimas páginas Web. Ojalá la Web mantenga su independencia y estandarización por mucho tiempo.

sábado, 12 de junio de 2010

Exhibicionismo y privacidad en la era Facebook


El pasado miércoles organizamos un acto de inauguración oficial del grupo Facebook de la Escuela de Ingeniería Informática.

El acto estaba pensado como una disculpa para dar a conocer el grupo y anunciarlo a la prensa, puesto que el grupo ya llevaba un tiempo funcionando de forma espontánea gracias al creador David García.

El caso es que durante el acto de inauguración no apareció nadie de la prensa así que los que estábamos allí nos dedicamos a debatir sobre Facebook y las implicaciones que podía tener para un profesor publicar información privada en Facebook y meterse en un grupo accesible para sus alumnos en Facebook.

Por supuesto, mi actitud ante el tema es que cada uno haga lo que quiera. Yo particularmente, tengo un perfil público en Facebook donde he incorporado diverso material que no me importa que la gente vea.

Entiendo que a mucha gente le puede parecer mal o incluso exhibicionista incluir , pero las fotos que he puesto son fotos en lugares generalmente públicos en los que la gente puede verme y sacarme fotos, y en los que no tengo problema en aparecer.

También entiendo que publicarlas es jugar con fuego, y que alguien podría manipular dichas fotos y ponerme en posturas ridículas o que incluso alguien me saque fotografías u otro material privado que yo no quiera que se vea. Es un riesgo que hay que correr, pero es que pienso que en la época en la que estamos, ese riesgo lo corremos ya independientemente de que tengamos nuestro perfil público.

Es más, si alguien nos toma una fotografía indiscreta y la publica en cualquier sitio que nosotros no querramos, esos datos aparecerán en Google rápidamente sin nuestro control. Yo me he encontrado googleando información sobre gente y he encontrado información que seguramente ellos no controlaban. Es algo difícil de evitar.

Una posibilidad es simplemente, publicar información nuestra oficial que seguramente aparecerá antes en los resultados de cualquier buscador que esa otra información...y ya sabemos que la información que no aparece en los primeros resultados de un buscador, es información poco accesible...es información enterrada entre miles de otros datos, que al final es como si no existiese.

Viendo diversos perfiles facebook, me atrevo a realizar una clasificación que espero que no ofenda a nadie:


  • El exhibicionista, que publica toda su información en la Web, incluidas fotos bastante comprometedoras (generalmente, borracheras)
  • El tímido, que ni siquiera pone una fotografía suya en el perfil para evitar ser identificado.
  • El abstracto, cuyas fotos de perfil incluyen cosas extrañas, como mascotas, cuadros abstractos, etc.
  • El alter-ego sería el grupo de los que en lugar de poner sus fotos, ponen las de otros personajes o instituciones que los representan, como grupos de rock, organismos, etc.
  • El formal, que solamente pone fotos serias en las que aparece con corbata o similares, como fotos de orlas u otros eventos.
  • El tenebroso agruparía a aquellos cuyas fotos de perfil parecen escogidas deliberadamente para aterrorizar a posibles visitantes. Es como que te están diciendo que ellos no van a usar Facebook para ligar y que si vas a cotillear las fotos, te atengas a las consecuencias.
  • El infantil engloba aquellos perfiles que incluyen dibujos infantiles, caricaturas, o incluso fotografías de cuando eran niños.
  • El falso englobaría algunos perfiles con fotos falsas o de otras personas. También hay gente que me ha dicho que están por encima de Facebook y de las redes sociales, pero que aún así tienen una cuenta falsa que utilizan como método de investigación sobre las mismas.


En ese sentido, tengo que decir que durante el debate que comentaba, alguien me pidió que cambiase mi foto del perfil, que no era acorde a un director de Escuela. El caso es que ahora mismo, la foto que puse, que incluyo en el blog por si acabo cambiándola, me gusta porque fue tomada en unas circunstancias especiales de mi vida, en un momento difícil, y por una persona especial. Supongo que no es muy formal, pero es que yo no soy precisamente muy formal, y creo que refleja un poco mi forma de ser. Podría hablar muchas más cosas, pero sería entrar en detalles privados, así que aquí lo dejo.

martes, 17 de febrero de 2009

El fin de la soledad

El año pasado escribí un artículo sobre la soledad y las redes sociales en el que confesaba que una de las razones por las que escribía en el blog era para vencer la soledad.

Esta mañana, siguiendo una recomendación de twine, llegué a este artículo de Dolors Reig, en el que referencia un artículo de William Deresiewicz, titulado The End of SOlitude.

En el artículo, explica que estamos viviendo una época de convergencia entre la cámara, que ha creado una cultura de la celebridad, y el ordenador, que ha creado una cultura de la conectividad. De esa forma, uniendo conectividad y celebridad, el ser contemporáneo quiere ser reconocido y estar conectado. Vivimos en relación a otros, desapareciendo la soledad.

El artículo continúa desarrollando esa idea, haciendo un análisis de la soledad en otras épocas y de cómo en la actualidad, con las redes sociales disponibles, parece que ha desaparecido esa concepción de la soledad.

También habla de que la generación anterior (la mía) nos habíamos criado con la Televisión, y que para nosotros, el gran mal que había que evitar a toda costa era el aburrimiento. De esa forma, mientras que la generación de la TV ataca al aburrimiento, la generación Internet ataca la soledad.

Nosotros habíamos perdido la capacidad de estar ociosos, sin hacer nada, mientras que la nueva generación ha perdido la capacidad de estar solos.

Según él, dicha pérdida de la soledad implica por un lado, la pérdida de la capacidad de introspección, de examinarnos a nosotros mismos. También implica la capacidad de lectura reflexiva. Como él dice, hoy en día dedicar más de 5 minutos a leer una página Web parece excesivo.

El artículo continúa justificando que la soledad no es necesariamente mala:

We are not merely social beings. We are each also separate, each solitary, each alone in our own room, each miraculously our unique selves and mysteriously enclosed in that selfhood.


También dice que la soledad no es fácil ni es para todo el mundo, y que incluso la soledad no es diplomática, ya que una actitud solitaria de una persona puede perjudicar a las otras personas que no quieren mantener dicha actitud.

Confieso que he leído ese artículo rápido y por encima, llegando a través de un sistema de redes sociales, y que incluso lo estoy promoviendo haciendo una crítica superficial en mi blog. Pero es lo que hay.

También es irónico que escribo este artículo sobre la soledad en una etapa en la que no me estoy prodigando mucho escribiendo en el blog. ¿Será porque ya no tengo esa sensación de soledad? ¿Será porque de repente he vuelto a tenerla y por éso vuelvo a escribir?