miércoles, 12 de agosto de 2009

Kasha Katuwe


He dado por terminado mi viaje a USA ya que mañana a primera hora tomaré el primero de los 3 aviones hasta Asturias.

Hoy por la mañana tomé el coche en Santa Fé dirección a Albuquerque. Por el camino paré en el parque Tent (Kasha Katuwe, en lengua nativa), un sitio espectacular que contiene una serie de rocas que se asemejan a las tiendas de los indios.

El lugar está cercano a la reserva de los indios Cochiti así que tras acabar de recorrer el camino del parque, me acerqué al Pueblo Cochiti por curiosidad (y porque no tenía agua y tenía sed). El caso es que creo que el pueblo Cochiti no tiene tiendas, por lo que acabé comprando el agua en una máquina que había dentro del Centro de Salud.

El Cochiti Pueblo es mucho menos turístico que el Taos pueblo (ni siquiera dejan sacar fotos ni hacer dibujos), pero también tiene cierto encanto y la gente me pareció muy amable. Aunque me encontré a muy pocas personas por la calle, todos los que me encontraba me saludaban amistosamente.

Tras esa visita continué el viaje a Albuquerque, busqué un Motel (cada vez afino más con los moteles y estoy encontrando verdaderas gangas). En este caso, el motel cuesta 40 dólares, tiene piscina a aire libre, wifi y desayuno incluido (y parece que está limpio).

Me di un baño en la piscina cubierta (ya que la tenía, había que amortizarla), y luego fui a realizar las últimas compras que me habian quedado en la librería de la Uiversidad de Nuevo Mexico.

En dicha Universidad pregunté si tenían polideportivo para practicar baloncesto y me indicaron el Johnson Sports Center. Un sitio enorme que está casi bajo tierra. Esta vez tuve más suerte que en Santa Fe y pude jugar dos partidos con algunos de los estudiantes. Me lo pasé genial y ahora ya voy a tener unas buenas agujetas para el viaje.

Tras ello, fui a cenar a un barrio llamado Nob Hill que tiene pinta que es donde suele ir la gente de Albuquerque. O sea, que no es para turistas.

Lo cierto es que hoy tuve la sensación de moverme ya como un auténtico yanqui (con el coche para todos los lados) y acerté bastante bien con los sitios (traía un mapa de Albuquerque bastante bueno), así que marcho con buen sabor de boca. De hecho, la sensación que tengo es que al principio, estas ciudades son muy diferentes de las europeas y la gente tiene una forma de vida muy diferente, pero es una forma de vida a la que es fácil acostumbrarse y es una sociedad que valora tanto la libertad individual que parece que acoge bien a cualquiera. Vamos, que en estas ciudades, teniendo dinero y coche, la vida se hace bastante fácil.

1 comentario:

Luis dijo...

Impresionantes rocas... no sería un decorado?