miércoles, 16 de mayo de 2007

La garganta tocada para un curso...

El pasado lunes salí de casa en plan "champion" con una camiseta para llevar a mi hijo al colegio y realizar las gestiones de la tarjeta de crédito que había perdido. Digo en plan "champion" porque coincidió con una bajada de las temperaturas y lluvias que me pillaron todo el camino. Suelo aguantar bastante bien el frío, casi siempre mejor que el calor, así que tiré para adelante con la camiseta sin hacer caso de las recomendaciones.

Resultado, el lunes por la noche empecé a notar que la garganta estaba hinchada. El día diguiente, martes, me tocó dar clase de Procesadores de Lenguaje. Son unas 4 horas seguidas de clase. Aunque la garganta me aguantó, creo que no fueron precisamente mis mejores clases, ya que apenas podía hablar.

El martes por la tarde lo pasé bastante mal e incluso me acosté a ver si se me pasaba el dolor de cabeza. La noche del martes fue complicada porque empecé a notar que me dolía al tragar saliva y tuve fiebre.

Hoy miércoles fui a la EUITIO y realicé algunas gestiones. Entre ellas, preparé mi primer mapa Google para la reunión de la CODDI que estamos organizando en Asturias. Otra de esas aplicaciones geniales de los de Google.

Esta tarde decidí quedarme en casa preparando el curso que me toca dar mañana en Madrid sobre Web semántica. Estoy preocupado por mi garganta ya que me sigue doliendo para tragar saliva (aunque ahora creo que ya no tengo fiebre...). Y el curso que me toca dar es concentrado, jueves y viernes toda la tarde y sábado toda la mañana...en fin, a ver si me aguanta.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Calienta miel + limón + agua + un chorrín de whisky y tómatelo justo antes de ir pa la cama. Mano de santo! te lo digo yo que de dolores de garganta y ronqueras sé un rato.
Pruébalo y ya nos contarás.

labra dijo...

Casualmente esa misma receta cambiando agua por leche era lo que me daba mi madre cuando era pequeño...y ojo! lo del chorrín de whisky incluido y lo recuerdo de cuando era yo bastante pequeño...y no sé si funcionaba, pero por lo menos íbamos a la cama con la garganta caliente...

Hoy en Madrid, como me preocupaba el tema, entré en una farmacia y me recomendaron una historia de homeopatía. Creo que es la primera vez que compro algo en ese plan, pero de momento la garganta me ha aguantado el primer día. Y es que estando en el hostal, lo tengo complicado para preparar el whisky con miel.

Melu dijo...

La receta de la abuela está bien, pero me parece excesivo para un niño pequeño. Lo que te manden en la farmacia seguro va bien.


La verdad es que da mucha rabia cuando tienes que hablar de cara a un público y la voz no te responde, pero bueno, a todos les pasa alguna vez.

A mejorarse, un saludo.