viernes, 8 de julio de 2011

Cognitive Surplus

También hace un mes o así que terminé el libro Cognitive Surplus, de Clay Shirky. Es un libro interesante que describe cómo está cambiando nuestra sociedad gracias a Internet y la Web.

A diferencia del libro que acabo de comentar, Clay Shirky es un gran defensor de Internet y de los efectos positivos que tiene sobre la humanidad.

Lo curioso es que yo estoy de acuerdo con ambas posturas. Es decir, pienso que un buen uso de Internet y la Web está transformando para mejor, nuestra sociedad, pero también pienso que si nos dejamos llevar, podemos acabar siendo un poco más superficiales de lo que sería deseable.

Es como el movimiento 15M. Pienso que gracias a Internet y la Web, se ha conseguido montar un movimiento muy interesante que refleja el malestar de una gran parte de la sociedad, pero por otro lado, creo que muchos de los que se han apuntado no conocen qué es lo que están protestando y ni siquiera saben si tienen soluciones o si las soluciones que plantean son consistentes entre sí.

No obstante, la sociedad en la que vivimos es así. Hace poco me dijeron que ahora, para hacer una buena charla en una conferencia, había que conseguir que cada transparencia pudiese resumirse en un mensaje de twitter y puede que ésa sea la tendencia. Un montón de mensajes de twitter o lo que es lo mismo un montón de mini-titulares que nos inundan.

Lo que plantea Clay Shirky con el concepto de cognitive surplus (se podría traducir como sumplemento cognitivo?) es que la sociedad actual tiene un suplemento cognitivo gracias al uso de la web, la wikipedia, etc. que hace que la gente pueda dedicar recursos extra a compartir cnocimiento y a colaborar en proyectos de utilidad pública.

Leyendo un poco sobre Clay Shirky, he visto que mantiene un poco de polémica con Egveny Morozov,
quien tiene una postura un poco más pesimita sobre el efecto benéfico de Internet en la sociedad y la política.

It's novel and surprising but the basic change is complete. What has not yet happened, what is in fact still an open question, is what benefit will eventually emerge from our ability to treat the world's cognitive surplus as a shared and cumulative resource. Given the explosion of creative and generous behaviors, we might assume that good uses of that surplus will just happen. This is true, but only for some of those potential issues.