sábado, 5 de marzo de 2011

Entrega de diplomas e insignias de oro de la Escuela

Ayer tuvo lugar el acto de entrega de diplomas a la 27 promoción de Ingenieros Técnicos en Informática y a la 3ª promoción de titulados del Máster de Ingeniería Web de la Escuela de Ingeniería Informática. Además, en el acto también íbamos a dar entrega de la insignia de oro de la Escuela a Ramón Asensio Monge, profesor de la Escuela que se jubiló este año, y a Francisca Montoya, Paquita, administradora del Centro, que también se jubiló.

Fue un acto bastante emotivo en el que contamos con la ponencia de Javier Fernández, director de la zona noroeste de la empresa B2B y antiguo alumnos de la Escuela. Fue una charla interesante en la que habló de las perspectivas laborales de los ingenieros informáticos y dio varios consejos a los recién titulados.

También hubo otra intervención del recién estrenado decano del Colegio de Ingenieros Técnicos de Informática de Asturias, y también antiguo alumno de la Escuela. Es un placer poder contar con ex-alumnos ocupando este tipo de cargos.

Luego habló Juan Manuel Cueva, director del Departamento de Informática y del Máster de Ingeniería Web.

Luego me tocó intervenir a mí y estuve hablando un poco sobre la nueva etapa en la que se van a encontrar y repasando algunas cosas de la Escuela. Aunque llevaba un discurso preparado, la verdad que en ese momento no me puse a leerlo y me dediqué a improvisar sobre la marcha acordándome de algunas cosas que tenía escritas.

Al final de mi intervención tenía un párrafo preparado para Paquita pero en ese momento me emocioné y no sé bien lo que dije. Lo cierto es que Paquita ha sido una de las personas más importante en la historia de la Escuela. Como no sé si lo que dije en directo se correspondió con lo que pensaba decir, pongo a continuación el párrafo que le tenía dedicado:

...Paquita, una de las mejores personas y profesionales que tenía la Escuela. Una persona que siempre estaba ahí, trabajando y dando lo mejor de sí misma para que la Escuela funcionase. Ella me dijo un día que su objetivo al levantarse cada día era intentar que el mundo fuese un poquito mejor. Ojalá todo el mundo tuviese esa filosofía de vida.    
Pues éso, poco más puedo decir, que para mí ha sido un verdadero honor haber conocido a Paquita y haber trabajado con ella. Ha sido una referencia a la que siempre acudía cuando tenía dudas y que siempre respondía de buen humor.

4 comentarios:

jalo dijo...

Que grande Paquita y que seguramente merecida jubilación. Que la disfrute!

Guti dijo...

Pues sí, ojalá abundara gente como Paquita.

Anónimo dijo...

Convendría que un profesor universitario conociese las normas de acentuación y concordancia del español.

labra dijo...

Gracias anónimo...qué raro que este tipo de comentarios sean realizados por alguien que se esconde en el anonimato...¡qué valiente! :)