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viernes, 24 de septiembre de 2010

Familias XML

Esta semana me ha tocado impartir el curso sobre XML en el Máster de Ingeniería Web de la Escuela de Ingeniería Informática. Una de las características de XML es su capacidad para el tratamiento de datos semiestructurados, tal y como se describía en el libro Data on the Web: from relations to semistructured data, un libro que leí en su día y que recomiendo.

De todas formas, el título de esta entrada es más bien una reflexión sobre un nuevo tipo de familias que está surgiendo en nuestra sociedad actual, que podríamos llamar familias semiestructuradas, o ya puestos, familias XML.

Un ejemplo sería una mujer que conocí la semana pasada. Tuvo 2 hijos (que ahora mismo tienen 12 y 10 años) con una pareja anterior. Ahora tiene un hijo (de 3 años) con una nueva pareja, que también tiene otro hijo (de 7 años) de otra pareja anterior. A su vez, su anterior pareja, o sea, el padre de sus 2 primeros hijos, ha tenido una hija reciente (de 1 año). Esta situación, que puede parecer complicada y que en muchos casos, podría dar lugar a muy malos rollos, la afrontan todos de una forma ejemplar, llevándose bien entre ellos y poniendo por delante siempre los intereses de los niños.

Como ejemplo, cuando fuimos a verla coincidió que tenía que buscar a sus 2 primeros hijos a casa de su ex-pareja, y al acompañarla se produjo una escena que me hubiera gustado poder grabarla, en la que todas las personas que mencioné antes, más otra pareja (la hermana del ex-marido y su novio) y un perro, nos encontramos en la casa de su ex. Todos se saludaron unos a otros de muy buen rollo y con total naturalidad, con los niños presentándonos a los que no conocíamos.

Está claro que las familias ya no son lo que eran y ahora hay que asumir que las relaciones familiares pueden tener muchas dimensiones. Son situaciones que en España no eran frecuentes pero que cada vez son más habituales. Aunque posiblemente sea mejor encontrar una pareja para toda la vida, hay que estar preparado para posibles rupturas, y cuando éstas se producen, lo ideal sería poder encontrarse gente como esta chica.

En mi opinión, estas nuevas familias deberían etiquetarse ocmo familias semiestructuradas pero no como familias desestructuradas, un término peyorativo que no corresponde con la realidad, ya que las nuevas familias sí tienen una cierta estructura, aunque esta estructura no sea la clásica y posiblemente no pueda representarse en una base de datos relacional, sino mediante un lenguaje semiestructurado mucho más flexible, como XML ;)

martes, 28 de abril de 2009

Los caracoles no saben que son caracoles

La semana pasada leí el libro Los caracoles no saben que son caracoles, de Nuria Roca.

El libro es de fácil lectura, y a mí personalmente me gustó, porque trata temas que me interesan como las relaciones entre parejas, los hijos, el trabajo, etc. El estilo es muy sencillo y se lee casi de un tirón. Yo tardé 2 ó 3 días y éso que últimamente apenas tengo tiempo para leer nada.

Sin embargo, tras terminar el libro, se lo dejé a una amiga y me dijo que le había parecido un rollo, que la protagonista no hacía nada más que llorar y que le parecía que era un libro que no aportaba nada.

Es posible, porque es uno de esos libros que intenta reflejar la realidad de una persona más o menos común, divorciada y con 2 hijos, que vive su vida y relata sus preocupaciones y vivencias. Ciertamente, el libro no es una novela policíaca ni creo que pretenda transmitir ningún mensaje grandioso, más bien al contrario, relata sucesos cotidianos con ciertas dosis de humor e ironía.

La misma autora utiliza cierta ironía para reírse de sí misma, como en el siguiente párrafo:

Esther ha convencido a la editorial para descartar la idea de escribir monólogos y les ha propuesto una novela sobre una mujer de treinta y tantos años, separada y con hijos, en crisis con todo lo que le rodea, el trabajo, su ex-marido, los niños, el sexo...Un día esta chica presencia un crimen y vive aterrorizada con la posibilidad de que el asesino la haya reconocido. En realidad, esta trama es lo de menos, pero en la editorial consideran que hay que meter algo de acción porque una novela de una mujer de treinta y tantos años normal a la que le pasan cosas normales no puede ser un éxito.