El libro es de fácil lectura, y a mí personalmente me gustó, porque trata temas que me interesan como las relaciones entre parejas, los hijos, el trabajo, etc. El estilo es muy sencillo y se lee casi de un tirón. Yo tardé 2 ó 3 días y éso que últimamente apenas tengo tiempo para leer nada.
Sin embargo, tras terminar el libro, se lo dejé a una amiga y me dijo que le había parecido un rollo, que la protagonista no hacía nada más que llorar y que le parecía que era un libro que no aportaba nada.
Es posible, porque es uno de esos libros que intenta reflejar la realidad de una persona más o menos común, divorciada y con 2 hijos, que vive su vida y relata sus preocupaciones y vivencias. Ciertamente, el libro no es una novela policíaca ni creo que pretenda transmitir ningún mensaje grandioso, más bien al contrario, relata sucesos cotidianos con ciertas dosis de humor e ironía.
La misma autora utiliza cierta ironía para reírse de sí misma, como en el siguiente párrafo:
Esther ha convencido a la editorial para descartar la idea de escribir monólogos y les ha propuesto una novela sobre una mujer de treinta y tantos años, separada y con hijos, en crisis con todo lo que le rodea, el trabajo, su ex-marido, los niños, el sexo...Un día esta chica presencia un crimen y vive aterrorizada con la posibilidad de que el asesino la haya reconocido. En realidad, esta trama es lo de menos, pero en la editorial consideran que hay que meter algo de acción porque una novela de una mujer de treinta y tantos años normal a la que le pasan cosas normales no puede ser un éxito.